Involucrar
y comunicarse abiertamente con los pacientes, sus familiares, sus cuidadores y
el público es esencial para mejorar la seguridad del paciente. El riesgo
de problemas de salud disminuye cuando los pacientes asumen la responsabilidad
de su propio estilo de vida, seguridad y salud. La experiencia demuestra que
las definiciones de los pacientes sobre un daño y error difieren algunas veces
de las definiciones utilizadas por los médicos. Si un paciente sufre un daño
cuando algo ha fallado, puede ofrecer un punto de vista sobre los motivos del
problema e indicar soluciones para prevenir la recurrencia del incidente. Para posibilitar
que esto suceda, el servicio de salud ha de ser abierto y receptivo al tratar
con los pacientes.
Para
lograr esto, la organización debe implementar un plan estratégico que fomente
en los pacientes una comunicación activa, y en los colaboradores de la
organización, el adecuado trato a los pacientes en la recepción de la
información.
En
la 55 asamblea mundial de la salud se indicó que la formulación de políticas de
atención al paciente deben ser fundamentadas en pruebas científicas, prestando
especial atención a la inocuidad de los productos medicinales, prácticas
clínicas e instrumentos médicos, teniendo en cuenta las opiniones de los todos
actores del sector salud incluyendo los consumidores [2].
Involucrar
a los pacientes en los diferentes aspectos de la sanidad puede mejorar la
seguridad y el servicio prestado mediante la identificación precoz de riesgos y
problemas por parte de los pacientes, la aportación de ideas y preocupaciones
que puedan suponer mejoras y de soluciones más viables y realistas con su
participación [3].
En
este paso tratamos tres áreas de participación:
- Involucrar a los pacientes y al público en el desarrollo de servicios más seguros: En la prestación de servicios de salud la mejor lupa para detectar los posibles peligros a los que se está expuesto, es el usuario del servicio. Se debe implementar un enfoque en el que el paciente y el público aporten su punto de vista y testimonio, e incluirlos tanto en el sistema de gestión integral del riesgo, como en la gestión de la seguridad del paciente.
- Involucrar a los pacientes en su propia atención y tratamiento: Una herramienta conveniente en la prevención de los riesgos asociados al tratamiento de los pacientes, es fomentar en él la comunicación de su estado en todas las etapas del tratamiento, concientizarlo de la importancia de que solicite información sobre su diagnóstico, medicación, dosificación, y riesgos en general de los procedimientos y la toma de decisiones y aportes que puedan contribuir al tratamiento de sus enfermedades.
- Promover un dialogo abierto y bilateral entre profesionales sanitarios y pacientes cuando se han cometido fallos. “Ser abierto”: La organización debe implementar una política que garantice la comunicación abierta y sincera entre el paciente y el personal prestador del servicio. Esto con el fin de minimizar los efectos del evento adverso en el paciente y en algunos casos prevenir acciones legales.
Para
esto es conveniente que la política promueva en los pacientes una cultura de
participación, y en los colaboradores de la organización la correcta recepción
de la información. Esta
política debería incluir:
- La forma como la institución manejará la información
- Procedimiento de recepción de la información y consignación de la misma.
- Definición de roles o funciones en el proceso
- Seguimiento del proceso y del paciente y sus familias [1].
- Disponer de medidas de soporte para pacientes y cuidadores involucrados en un evento adverso.
- Asegurarse de que en las reuniones informales estén presentes los pacientes
- Familiarizarse con las herramientas que ayudan al paciente a involucrarse en su propia seguridad.
- Desarrollar una política de comunicación para informar de los riesgos que involucre a los pacientes y familiares como parte de un equipo multidisciplinar para ayudar a mejorar, cambiar y diseñar los servicios.
- Involucrar a los pacientes y cuidadores en la seguridad del paciente.
- Involucrar a los pacientes en las soluciones [3].
[1]
Gobierno de España, Plan de calidad para el
sistema nacional de Salud. Siete pasos para la seguridad del paciente en
atención primaria. National Patient Safety
Agency. http://www.msssi.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/docs/siete_pasos_seguridad_paciente.pdf
[2] 55 Asamblea mundial de la salud. Calidad de la atención: seguridad del paciente. http://www.seguridaddelpaciente.es/resources/documentos/I_Conferencia/06_doc_asamblea_oms.pdf
[3] Sistema Nacional de Salud Reino Unido. La seguridad del paciente en siete pasos. Noviembre de 2005. Ministerio de Sanidad y consumo. http://www.sefh.es/carpetasecretario/7_PASOS.pdf
[4] La seguridad del paciente, un reto de ciudad. “Un seguimiento de la política de seguridad del paciente en las ESE municipales”



